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  • de Remolino de Arte

  • lunes, 12 de marzo de 2018 a las 10:42h

Las aventuras de Pamela y John

 LAS AVENTURAS DE PAMELA Y JOHN

Era verano, hacía mucho calor y los niños ya habían cogido vacaciones. Disfrutaban del campo, de las granjas y de los animales.

En una de las casas que había en el campo vivía una familia con dos niñas llamadas Pamela y Ana. Pamela era una niña muy buena y Valiente. Había nacido con un problema en la pierna y le habían operado varias veces,Pero no había quedado bien. A veces los niños de su clase se reían de ella y la llamaban la coja. Ella era muy fuerte, nunca se quejaba ni lloraba. Su hermana Ana era más pequeña tenía 3 años y ella 7 años. Nunca se peleaban siempre estaban jugando.

Cerca de su casa vivían otra familia con dos hijos. Uno era John que era el mayor y tenía 8 años y el pequeño Tom con 4 años.

Un día John estaba con su hermano jugando al escondite. Mientras que Pamela y su hermana estaban cogiendo flores. John las vio y se acercó a ellas:

-          ¡ Hola!. ¿ Cómo te llamas?. Yo soy John y él es mi hermano Tom. ¿ Qué te pasa en la pierna?.

-          Mi nombre es Pamela y ella es mi hermana Ana. Tengo un problema desde nacimiento y me han operado muchas veces, pero sin  éxito. ¿Qué edades tenéis?. Yo tengo 7 años y mi hermana 3 años.

-          Yo tengo 8 y él 4 años, vivimos en aquella casa. ¿ Y vosotras?.

-          Nosotras vivimos allí abajo en esa casa que está pegada a los establos. Bueno, ahora nos tenemos que ir.

-          Esperad, os acompañamos. Así veremos vuestra casa, ¿ Vale?.

-          Está bien, gracias. La  verdad que así me cuentas un poco más de vosotros.

Cuando llegaron a la casa de Pamela, ella les pidió que entrasen y así les presentaban a sus padres.

La madre que era encantadora les comentó:

-          ¿ Queréis un vaso de leche o de agua?

-          Preferimos un vaso de leche, si no es mucha molestia.

-          Os lo prepararé  encantada. Pamela, Ana, ¿ Me ayudáis?.

-          Si claro, mamá, ya vamos. Ahora volvemos.

La madre les preparó el vaso de leche a todos con galletas. La verdad que John y Tom eran unos chicos muy educados.

Esa misma tarde se fueron a jugar a un lugar que John conocía y que le gustaba mucho. John ayudaba a Pamela, a su hermano y a Ana.

-          Pamela, dame la mano, el suelo está mojado y resbala. Dale la mano a tu hermana. No te preocupes, ¿ Vale?.

-          Está bien, tengo miedo por mi hermana y tu hermano. Son tan pequeños.

-          Tranquila, no les pasarán nada. Ana, ¿te cojo en brazos?.

-          No gracias, soy mayor. ¿Verdad, Pamela?.

-          Si, pero agárrame fuertemente de la mano.

-          Ya casi estamos chicas, nos queda poco para llegar. Ya veréis que lugar tan bonito.

Al llegar Pamela y Ana se quedaron impresionadas de lo bonito que era. Se veía un inmenso lago y con abundante agua.

Se quedaron con la boca abierta, era muy bonito lo que veían.

-          Bueno, es hora de regresar, va siendo un poco tarde.

-          Es verdad, nuestras madres estarán muy preocupadas. Vamos Ana, dame la mano para bajar y tú también Tom.

Al llegar abajo cada uno se fue directo a casa. Despidiéndose hasta al día siguiente.


Elena de Gregorio Merino- Colaboradora de Remolino de Arte ocio y animación infantil e hinchables

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