LA PAYASITA ESTRELLITA ESTÁ TRISTE

Buenas tardes, chicos,  gracias por haber venido a verme, ¿ Cómo te llamas?. Encantada, mi nombre es la Payasita Estrellita. ¡ Ay, Dios!, que me ha quitado mi mano derecha, sniff, sniff. Espera a ver,  si lo que me has quitado es mi guante, qué  susto, te iba a decir que la pusieses otra vez.

Tú, ¿ Cómo te llamas?. ¿ Cómo?. Chicos, ¿Sabéis cómo se llama?. Se llama José. Cómo que no, si me lo acabas de decir. Entonces eres Mario. Tampoco. Me estás confundiendo y volviéndome un poco loca. De todas formas, me alegro de conocerte a ti también. Me has quitado mi mano izquierda, devuélvemela, por favor.

Anda, si está aquí, pero me falta algo y no sé qué es. A sí, mi guante,¿ me lo puedes poner? Es que esta mano me dice que tiene mucho frío. Muchas gracias, Mario, no recuerdo tu nombre.

Hoy estoy triste porque mi mamá me despertó esta mañana y yo no tenía muchas ganas de salir de la cama. Estaba tan a gusto y tan calentita... Me comentó que tenía que prepararme para venir a la función. Le dije: está bien mamá, vete preparándome el desayuno y mientras, me fui vistiendo.

Al ir a la cocina ya tenía mi taza de leche calentita pero sin galletas. Quiero mis galletas con dibujos. ¿ A que a vosotros también os gustan estas galletas? Es que están muy ricas y más las que tienen dibujos. Yo me entretengo jugando con ellas.

Fui a cogerlas al armario donde mamá las tenía y me asusté mucho porque  había un ratón. Cogí la escoba y comencé a sacarlo para afuera y por fin lo eché para la calle. Mi mamá oyó mis gritos:

-          ¿Qué pasa Payasita Estrellita?. ¿Por qué gritabas?.

-          Fui a coger mis galletas y me encontré con un ratón. Le di con la escoba y lo saqué afuera. Mamá, voy a coger a mi conejo Blanquito y lo llevaré a la actuación.

-           ¿Pero qué te pasa Blanquito?. Come un poquito, venga.

Entonces intervino la mamá:

-          A ver, Payasita, ¿ Qué le pasa a éste pequeño Conejito?. Toma un trozo de zanahoria,¿ no la quieres?. Tenemos que llevarle a que le miren bien, no sea que tenga algo serio.

Lo llevé al médico de los animales.

-           ¿Sabéis cómo se llama?. No recuerdo ahora, eso es, es un veterinario.

Lo miró, pero vio que no le pasaba nada; le comenté que no comía y él decía que eso era normal.

-          Aquí lo he traído, a ver si se espabila con vosotros. ¿Queréis cogerlo un poco?. -- No muerde, es muy tranquilo, ¿ Verdad Blanquito?. Se lo dejaré a esta preciosidad de niña que está aquí . Cuídalo bien que no se vaya,  ¿Vale?.

Ya no estoy triste, veo que mi conejito se ha recuperado y es que vosotros le habéis dado esa fuerza y esa alegría que tenéis. Blanquito se ha curado gracias a vuestros cuidados. Muchas gracias, chicos, me habéis  hecho muy feliz.

Yo , la Payasita Estrellita, me despido con muchos besos y allí donde estéis siempre os llevaré en mi corazón

Elena de Gregorio Merino - colaboradora de Remolino de Arte - Animación infantil en Salamanca